Los antibióticos son medicamentos que se utilizan para tratar diferentes clases de infecciones, y requieren de cierto cuidado en su consumo.
“Se puede alterar la absorción de los antibióticos con bebidas como lácteos o como jugos, por ejemplo, cuando se toma el antibiótico y se bebe jugo de toronja o de pomelo se producen algunas interacciones y se puede disminuir o potencializar su efecto por eso es mejor tomarlos siempre con agua”, indica Olga Melo, médica toxicóloga.
Es común que las personas que toman antibióticos pregunten si puede ó no consumir licor durante el tratamiento. Debido a que existen diferentes clases de antibióticos la recomendación general de los médicos es no hacerlo.
“Definitivamente no se puede tomar licor con antimicrobianos como metronidazol que es para las amibas porque hay una interacción en el hígado y produce una toxicidad grave que puede producir la muerte.
"Hay otros antibióticos como las cefalosporinas que son primos de las penicilinas que también producen esa interacción. En general el resto de medicamentos no tendría problema con el alcohol pero es importante siempre leer el inserto del medicamento porque ahí se especifica si realmente está contraindicado el alcohol. Si no está contraindicado de todas formas el paciente está en un tratamiento médico y se recomienda una ingesta moderada de alcohol”, explica la médica toxicóloga, Olga Melo.
Lo ideal para los especialistas es completar el tratamiento y esperar tres días para ingerir licor.
Adicionalmente para que estos medicamentos funcionen adecuadamente, no se genere resistencia ni otros problemas derivados de un inadecuado consumo se recomienda no automedicarse, completar el tratamiento y no cambiar el antibiótico por iniciativa propia. |