Pa´las que sea patrón
Por: Mauricio Olaya
A través del medio de mayor penetración cultural y mental de los tiempos modernos, la televisión, nos dedicamos a “culturizar” a todos los televidentes en torno a los dos íconos que soportan nuestra imagen internacional: narcotráfico y violencia"

Yo no entiendo la alharaca que han armado con “Disidente”, el cantante de la agrupación Calle 13, porque salió exhibiendo una camiseta con claras sindicaciones hacia el Presidente Uribe. Y digo no entiendo, porque es que no se puede esperar más de un país que se vende al mundo como el paraíso de las pandillas, los narcotraficantes y las puticas del paraíso.

Un editorialista capitalino realizaba un parangón sobre la posición de la sociedad alemana con respecto a toda forma de exposición del nazismo en su país, en donde cultural y socialmente el tema solo podía llevar a un único fin: desterrar de la mente de los teutones toda forma de apología hacia esas vertientes que durante décadas arroparon la imagen de sus naturales.

Lo contrario sucede en Colombia. Nos quejamos porque al llegar al exterior la sola presentación del pasaporte color marrón genera todo tipo de inquietudes y presunciones sobre su portador; sin embargo, pareciera que esa etiqueta nos llena de orgullo y, entonces, a través del medio de mayor penetración cultural y mental de los tiempos modernos, la televisión, nos dedicamos a “culturizar” a todos los televidentes en torno a los dos íconos que soportan nuestra imagen internacional: narcotráfico y violencia.

El seguidillo de novelas en la franja del raiting AAA: “Pandillas, guerra y paz”, “El Capo” y “Las Muñecas de la Mafia”, hacen parte del menú diario con que nos mandan a la cama nuestras programadoras, construyendo asesinos como los más grandes ídolos, referenciando un futuro halagüeño a partir de la prostitución y defendiendo la violencia como reacción social ante la iniquidad.

Pero lo peor no es que nos terminen de pulir mentalmente en torno a estos flagelos a todos los colombianos sin distingo de raza, edad, nivel económico o intelectual. Lo peor es que con tremendo orgullo nos anuncian que estas series se encuentran vendidas a medio universo y que las programadoras colombianas ya gozan del sello de exportadoras de nuestra cultura.

Por eso, la camiseta de “Uribe Paramilitar” es apenas la punta del iceberg que pregona el futuro de nuestra identidad nacional y frases como las que aparecen en el facebook de parte de los “fans” del Capo, por nombrar uno solo de los espejos en el que nos miramos lo dice todo. Juzguen ustedes:

siaks mk pobre chemi pero deesas nolas vengamos mijo”, “eres tan joven y bello para morir...”, “eso Patrón duro con el billete...Patrón primero la plata o no”, “malparida bitch de mierda mátelo y Colombia te mata a vos”, “Uy si, no maten al capo que ese man es un duro y el presidente q se prepare porq el capo va con toda”, “A mí que me coja así o hasta mejor jajajajaj que me haga lo que sea pues… al patrón lo que él mande

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