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OPINION
EL COMPÁS
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Editorial
Nada de nervios
Los que antes acusaban a Samper, ahora sostienen a Uribe, entonces la cosa es al contrario: Uribe y su gobierno pueden tener las cuentas tan largas como se les de la gana, porque la culpa siempre estará del otro lado. |
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Jairo Alfonso Martinez
No tenemos libre albedrío
Hay que tener cuidado con el libre albedrío. Si, por ejemplo, se nos da por ir a trabajar en calzoncillos –por lo cómodo que es- no solo nos echan del trabajo sino que nos meten o a la cárcel o al manicomio
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Gerardo Delgado Silva
Desposeídos de la esperanza
El execrable magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán, ha sido una de las grandes tragedias de la patria; porque fue un faro de dignidad, de entereza, de moral, y obstáculo infranqueable para las fuerzas que pretendían arrollar el Estado de Derecho |
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Jairo Oviedo
Ganamos - perdimos
Gana nuestro pueblo que está viendo, gracias a la comunidad internacional y a los artistas, a los ciudadanos de a pie y a algunos soñadores, que la solución a este conflicto no pueden ser las armas |
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Mauricio Olaya
Erradicar para morir de hambre
"Adelante Presidente", se lee en la camisa de un muchacho que deambula por las calles en donde, hasta el billar, exhibe su luctuoso cartel: “se vende este negocio”.
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Juan Martínez Martínez
Respeto
Cariño hacia quienes discriminan de buena fé, abrazo a la nación atrasada, demagógica, hermosa y sangrante. Amor por Colombia como es, tan lerda, torpe y nuestra
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Crotatas
Facebookiando, la reelección está en marcha
Pobres mancitos, es que están muy bisoños, son vírgenes en política y en esas lides, como en las del amor, cuando se pierde la virginidad, se pierde toda y se pierde para siempre. |
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Luis Álvaro Mejía
La seguridad alimentaria
Todos los días las noticias destapan lo que hay detrás del telón. Un proceso de refundación de un país en complicidad con lo más oscuro de la sociedad, una oscuridad que sembró la muerte y la desesperanza en el campo |
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Rafael Correa Barrera
L´état c´est moi
Argumentar, para alimento de su popularidad, que las acusaciones personales en su contra le preocupan porque lo que se afecta es la imagen del país, es de una soberbia que empalidece la de Luis XIV cuando apenas mozalbete se atrevió a decir, el sí con toda convicción, l’état c’est Moi. |
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