| ¡Uribe manda cájcara! |
| Por: Crótatas |
“Carlitos, mi tío chistoso, dijo: “pues sí, Uribe tiene huevo pero Liliana tiene cojones” y Olga Lucía, mi tía chiquita, no dijo nada pues a ella no le interesa la política" |
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El viernes pasado llegué un poco tarde a la habitual reunión familiar en el apartamento de mi abuela. Ya habían pasado los abrazos y los besos, ya se habían comido el tamal con chocolate gironés y estaban en el tercer punto del orden del día: tomada de tensión con dos aparatos diferentes para que no haya lugar ni a error ni a dudas.
Las caras no eran felices, en especial la de mi tía Martha que expresaba una mueca de preocupación. Con discreción me acerqué a ella y le pregunté la razón de su malestar. “Crótatas, mijito, -dijo en voz baja y tono solemne- la del problema no soy yo sino Nachito que desde hace días tiene la tensión alta y no acepta tomarse las pastillas para controlarla, eso terminará afectándole el corazón, los riñones y quién sabe qué cosas más”
Mientras los concurrentes que habían caído en desgracia se tomaban sus dosis de Metoprolol con agua y arequipe, Nachito, inocente de los señalamientos de Martha, me invitaba a tomar un tintico. “Crótaticaj, ¿vamoj a tomar un cafecito y a hablar de política en la terraza?”.
La tía Martha me miró con cara de angustia y yo, que me la conozco, entendí su mensaje. Le dije a nacho que mejor no, que dejáramos el tinto para otro día y que para hablar de política en este país era mejor con agua helada, no fuera a subírsenos más la tensión arterial. Luego, para atornillar a nacho al asiento, y a sabiendas que las deliberaciones políticas en la familia no tienen mucha gracia pues ya no queda, por el favor del Gran Arquitecto del Universo, ningún uribista, pregunté a la concurrencia cómo les había parecido lo de la joven Liliana Pardo cuando le dijo a Uribe: “Presidente, usted tiene huevo”.
Los buenos calificativos para Liliana, abundaron. Mi abuelita dijo que Liliana era la Policarpa Salavarrieta moderna; Beatriz, mi tía rola, dijo: “pues, ala, a mi me pareció muy chirriado lo que dijo esa muchacha”; Carlitos, mi tío chistoso, dijo: “pues sí, Uribe tiene huevo pero Liliana tiene cojones” y Olga Lucía, mi tía chiquita, no dijo nada pues a ella no le interesa la política.
Finalmente habló Nachito. Se puso de pies, se echó la bendición y dijo: “Ustedes conocen mis orígenes uribistas, que por poco me cuestan el matrimonio y la pérdida de mi investidura en la sociedad que tengo con mis colegas. Saben también que traté de defender al presidente cuando pude volver a Santa Martha en el carrito pero esa vaina de los falsos positivos, del cohecho, de la reelección eterna y de haber dicho que el Junior no sería campeón (lo que lo saló), no puedo aceptarlo. Liliana se quedó corta al decir que Uribe tiene huevo, Uribe manda cájcara”.
Dicho esto se sentó. Su rostro estaba rojo, sudaba. Martha, con todo el cariño le llevó una pastilla para la tensión y le dijo: “mijito, sumercé tiene huevo, tómese esta vaina, no me importa que se le baje el pajarito pero ni por el carajo se me va a morir por culpa de Uribe”. |