Cosas raras

Goodbye China, ¡Hello London!

Bajó el telón sobre los Juegos Olímpicos de Pekín. Fue una ceremonia cargada de simbología que puso el punto y final a 16 asombrosos días. Percusionistas, bailarines y los atletas que aún estaban en Pekín se unieron en la última cita de los Juegos de 2008.


El Nido de Pájaro se tiñó de luz y color para despedir a sus Juegos. Unos Juegos que empezaron envueltos en polémica, dudas y mucha presión para China, pero que terminaron bajo los elogios de todos.

"¡Estos han sido unos Juegos verdaderamente excepcionales!", dijo el presidente del COI, Jacques Rogge

. "A lo largo de estos Juegos, el Mundo ha conocido mejor a China y China ha aprendido mucho del resto del Mundo", añadió Rogge.

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Con estas declaraciones el presidente del COi se llevó la ovación de la noche y cerró oficialmente los Juegos Olímpicos de 2008.

El momento más emotivo fue la extinción de la llama olímpica. En las pantallas del estadio olímpico se desplegó el último pergamino olímpico, el que contenía los mejores momentos de estos 16 días.

En el pebetero, la llama se extinguía despacio, mientras en el centro del Estadio crecía, simbólicamente, una Torre de la Memoria. En la estructura metálica de 25 metros, 396 bailarines dibujaban figuras con sus cuerpos, intentando atrapar los mejores recuerdos de estos Juegos. El final, apoteósico, surgió teñido de color naranja, bajo unas cintas de luz que iluminaban el logotipo olímpico, formado por los cuerpos de los actores.

Londres aprovechó los ocho minutos concedidos por la organización para lucirse y presentar al mundo lo que pretende para los Juegos de 2012. El clásico autobús rojo, de dos plazas, desfiló por el estadio al ritmo del pop británico. David Beckham, de negro, ataviado con la bandera británica y con un balón en las manos, surgió desde el interior del autobús para presentarse a Pekín como embajador de los Juegos de 2012.

Bajo un asombroso espectáculo de fuegos artificiales, Pekín dijo adiós a los Juegos Olímpicos. La mayor cita deportiva del mundo vuelve en 2012, con acento británico.


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