|
|
 |
El jamaiquino Bolt voló en el Nido de Pájaro
¿Deslucida la final de los 100 m. por el derrumbe de Tyson Gay? Para nada. El duelo a tres bandas no existió. Asafa Powell tampoco apareció. En en 'Nido' de Pekín nació una leyenda, Usain Bolt
Bolt, un relámpago jamaiquino electrocutó a sus rivales para convertirse en el primer ser humano capaz de bajar de los 9.7 s. Marcó unos descomunales 9.69s. Y quién sabe hasta dónde habría llegado si no hubiera comenzado a celebrar la victoria a partir de los 80 metros. |
|
Su carta de presentación en el 'Nido' resultó insultante para el resto de sus rivales. "Corrí los primeros 50 metros y luego miré a mi alrededor para asegurarme de que estaba a salvo", declaró tras los cuartos de final. Y así, de paseo, corrió en 9.92. Al día siguiente, un par de horas antes de la final, aceleró un poco más. Lo justo. Esta vez su esfuerzo duró 70 metros. Tiempo: 9.85, sexta marca del año, una centésima más rápido que Carl Lewis en toda su vida. "Estoy preparado para lo mejor", advirtió. Y así fue.
Haga click en la siguiente imagen para ver la galería de fotos de esta prueba
Su exagerada estatura para una prueba que hasta este un año, opinaban los expertos, se le quedaba corta, le impide salir como a otros especialistas. Y aunque en esta ocasión reaccionó más lento que en las semifinales, el segundo peor de los ocho participantes-, antes de cubrir los primeros 20 metros ya mandaba con autoridad.
Mejorará, pero, dice su entrenador Glen Mills, "nunca destacará en los tacos de salida. Le basta con no perder el tren en los primeros 30 metros". Quizá por eso, cuando comenzó al inicio del curso 2008 a competir en los 100 m. –su gran especialidad son los 200 m., distancia en la que posee las tres mejores marcas del año y la quinta de todos los tiempos (19.67)- simplemente para mejorar su velocidad en la primera mitad del doble hectómetro, ni siquiera Mills sospechó que en su quinta carrera batiría el récord del mundo (9.72, Nueva York, 31-5-08). |
|
Porque Bolt, según su técnico, sería capaz de bajar de 44 s. en los 400 m., la prueba asesina, la de mayor desgaste par un 'sprint', la que Bolt no quiere ni oír hablar de ella. Él, puro espectáculo, es un tipo de acción, difruta con la velocidad pura y siempre soñó con este momento, en el mejor escenario posible, en la prueba reina del atletismo. Lo demás, para él, supone perder el tiempo.
Como un actor, maestro del entretenimiento, se presentó en la salida, imitó la posición del arquero en el momento de su presentación y dedicó una sonrisa relajada y sincera a los miles de 'flashes'.
Otro fiasco de Powell
R elegado a la calle siete, en contraste con Bolt, la figura tensa y seria de su compatriota Asafa Powell, en su mirada el peso de la responsabilidad de un hombre que a punto de cumplir los 26 años sólo cuenta con una medalla de bronce en una gran cita (bronce en el Mundial de Osaka ’07), el antiguo plusmarquista mundial llamado a reinar por mucho tiempo y que en Pekín volvió a fallar. "Bolt es el mejor", reconoció. "Podría haber corrido incluso más rápido. Me siento feliz por él. Ha sido espectacular".
Powell, concluyó quinto (9.95), desapercibido entre el caos de la zona mixta de prensa que sólo tenía ojos para el nuevo astro del atletismo mundial. "Me sorprende no haber conseguido una medalla", admitió. "Una plata me hubiera hecho feliz, pero estaba cansado, mis piernas no respondían". ¿Su gran problema además de su fragilidad física? No soporta más de una carrera en una misma tarde.
Dix salva el honor de EEUU
¿Y los estadounidenses? Desahuciado Gay, el abanderado de la nueva velocidad estadounidense, de los 'sprinters' limpios desmarcados del 'caso Balco', y lesionado Xavier Carter, sólo el jovencito Walter Dix, quien en los 200 m.tratará de evitar en Pekín un nuevo triunfo de Bolt, salvó el honor de su país.
Sólo pudo ser bronce a pesar de establecer una nueva marca personal (9.91). Por delante se coló el corredor de Trinidad y Tobago Richard Thomson (9.89).
|
|
|