Los mejores chistes de la Red
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EL PAÍS DE PAPÁ Y MAMÁ
Entré al consultorio y me senté en el diván… no estaba para acostarme. Percibía que estaba a punto de descifrar por qué me afectaba tanto no entender la realidad, algo que les pasa también a muchos políticos, sólo que a ellos no les importa. Mirándolo a los ojos, le dije a mi terapeuta: "Mi mamá y mi papá me engañaron todo el tiempo", y sin dejarlo pestañear empecé a desarrollar el nudo de mi angustia. ...Y no fueron mentiras así nomás. Yo puedo perdonarles que me aseguraran que si tomaba la sopa iba a crecer, pero NO esas fueron calumnias que afectaron mi vida para siempre.
Con la carga adicional de saber que no las recordaba todas, comencé a enumerar las que resonaban en mi atormentado cerebro:
- Si te pasa algo en la calle, llama a un policía, él te va a ayudar.
- Los ladrones le tienen miedo a la policía.
- Juez no es cualquiera, es la gente más honesta.
- El que roba va a la cárcel.
- Si lo dijeron por la tele, es verdad.
- Al final siempre ganan los buenos.
- El banco es el lugar más seguro para guardar la plata.
- Si eres honesto siempre te va a ir bien en la vida.
- Mis derechos terminan donde comienzan los de los demás y viceversa.
- Los políticos son los representantes del pueblo.
- La escuela pública es la mejor, a las privadas van los que no les da la cabeza para estudiar.
- Un presidente, un gobernador, un alcalde, cuando asumen, declaran su patrimonio, y cuando terminan sus mandatos no pueden tener más que cuando asumieron.
- Todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones.
- Los países ricos ayudan a los países pobres.
- La esclavitud se terminó hace rato y está prohibido que los niños trabajen.
- Después de trabajar toda la vida, el premio es que puedes jubilarte y vivir sin trabajar.
Al llegar a ese punto, me arrepentí de verle la cara a mi terapeuta... él también estaba llorando mientras hacía añicos el retrato familiar que hasta ese día cuidaba como un tesoro. ¡¡Cuánto crecimos engañados en el país de mamá y papá!!
Frases típicas de colombianos
Pequeño manual desilustrado de cómo identificar a un compatriota en cualquier parte del mundo, según los refranes, expresiones y muletillas que use.
1. Las cuentas claras y el chocolate espeso
2. Uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo
3. Píntela a ver y yo le digo cuántos pares son tres moscas
4. Ni que estuviéramos bravos
5. ¿Durmió conmigo anoche o qué, que no saluda?
6. ¡Quite d'iai!
7. ¿Y eso quién pidió pollo?
8. ¡Nanay cucas!
9. Váyase por la sombrita
10. Me sale lo comido por lo servido
11. Lo que le diga es mentira
12. ¡Tan chistoso! ¿Fue que tomó caldo de payaso?
13. ¡Uyyy, se nos creció el enano!
14. ¡Hmm, ese huevito quiere sal!
15. Me orino de la risa...
16. ¡Dichosos los ojos!
17. ¡Pailas mijito!
18. Mi'hace el favor y le baja al tonito.
19. ¡Hay que estar mosca, papá!
20. ¿Qué come, que adivina?
21. Mugre que no mata, engorda.
22. ¡Hum, ya dijo!
23. No me alegro, pero sí me da un fresquito...
24. Esa vieja es más fea que un carro por debajo
25. Muy bonito ¿no?
26. A esta vaina no le cabe un tinto
27. ¡Cómo no moñito!
28. Está respirando por la herida.
29. El que come solo muere solo.
30. Mas puntual que novia fea.
Si usted no ha dicho esto alguna vez es porque no es colombiano... o se cree un gomelo que no acepta su descendencia chibcha.
TORTUGA EN EL POSTE
Un joven que pasea por la plaza de un pueblo de nuestras montañas, decide tomar un descanso. Se sienta en una banca. Al lado hay un señor de más edad y comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los congresistas y similares.
El señor le dice al joven:
- ¿Sabe joven? Los congresistas son como una tortuga en un poste.
- No comprendo bien la analogía... ¿Qué significa eso, señor?, dice el joven
Entonces, el señor le explica:
- Si vas caminando por el campo y ves una tortuga arriba de un poste de alambrado haciendo equilibrio ¿Qué se te ocurre?
Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación:
"Primero: No entenderás cómo llegó ahí.
Segundo: No podrás creer que esté ahí.
Tercero: Sabrás que no pudo haber subido allí solita.
Cuarto: Estarás seguro que no debería estar allí.
Quinto: Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté allí.
Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar."
En las próximas elecciones del 2010, hagamos un bien al país y no dejemos que ningún animal suba al poste.
El rezo de las santandereanas
Señor: Te pido sabiduría para entender a este pingo, paciencia para poder soportar a este bobo, bondad para tratar a este zoquete, amor para perdonar a este traidor pero, Señor, no te pido fuerzas, porque si me das fuerza mato a este hijue...
Los cinco dedos árabes
La escena ocurre en la casa de un árabe. El hijo le cuenta:
- Babá, Babá!, en el colegio me han rebrobado...
- ¿Borqué, hijo? ¡Cuéntale a tu badre!
- Borque no sube los nombres de los dedos de la mano, badre. ¿Es que acaso es tan imbortante darles nombres?
- Hijo, yo tamboco los sabía y siembre me las arreglé muy bien. Te contaré cuáles son los nombres de los dedos y borqué es imbortante saberlos:
· El brimero es el legal... ¡sirbe bara firmar los babeles imbortantes!
· El segundo es el autoritario... ¡sirve bara dar las ordenes!
· El tercero es el baginal y se usa mojado... ¡ya sabrás bara qué!
· El cuarto es el matrimonial... ¡allí te bones el anillo de bodas!
· El quinto es el buscador... busca en la nariz, busca en las orejas...
- Berdone usted badre, combrendo muy bien lo que me enseña, bero no tengo muy en claro bara qué sirve el tercero...
- Ah, el tercero, hijo, te dije que era el baginal. Te lo mojas un boco con saliba y sirve bara basar las báginas: bágina uno, bágina dos...y así hasta que termines de leer la libro....
¡MAL BENSADOS!
Solidaridad masculina
Una mujer está en la cama con su amante cuando oye al marido llegar. “Vamos - le dice al amante -, de prisa, quédate en pie allí en la esquina”. Ella cubre el cuerpo del amante con aceite y lo salpica con talco por encima y le dice: “No te muevas, finge que eres una estatua, yo vi una igualita en casa de los Almeida”.
En esas, el marido entra y pregunta:
-¿Que es esto?
Ella, fingiendo naturalidad:
-¿Eso? Ah, es sólo una estatua. Los Almeida colocaron una en el cuarto de ellos y me gustó tanto que compré una igual.
Y no se habló más de la estatua. A las dos de la madrugada, la mujer dormía y el marido todavía veía la TV. De repente se levanta, camina hasta la cocina, prepara un sándwich, agarra una lata de cerveza y va para el cuarto. Allí, se dirige a la estatua y le dice:
- ¡Toma, come y bebe algo, hijo de la gran puta! Yo me quedé dos días como un idiota en el cuarto de los Almeida y ni un vaso de agua me ofrecieron.
¡Esto se llama 'Solidaridad Masculina'! |